Basenji

Basenji

🐶  Según los paleontólogos, el primer perro domesticado era muy similar al Basenji de la actualidad, por lo que compite por el título de la raza de perros más antigua; estuvo presente ya en la época de los faraones egipcios y se pueden ver en jeroglíficos que datan de hace más de 5000 años.
🐶  Los habitantes de las tribus africanas los utilizaban para cazar por sus excelentes aptitudes para saltar verticalmente, algo sumamente útil durante la caza en las pasturas de África.
🐶  Al ser originario de la República Democrática del Congo, el nombre de esta raza proviene de este lugar, más específicamente de la tribu de los Bashingi, ubicada en la zona cercana del río Congo. Y, para que no quepan dudas, esta raza fue llevada desde la fuente del Nilo como regalo para los faraones egipcios, quienes lo adoraron como perro sagrado. Incluso hay teorías que dicen que la cabeza canina del dios Anubis podría estar inspirada en uno de estos perros.
🐶  Siempre más parecido a los gatos que a sus propios congéneres, el Basenji se destaca del resto de los perros por su espíritu muy independiente. Es, además, muy travieso y no le gusta estarse quieto, así que no es raro que desobedezca las órdenes y cueste un poco educarlo. Es muy apegado a su dueño, lo que lo hace un tanto demandante y poco tolerante a que le sean indiferentes.
🐶  Si bien no ladra, esto no quiere decir que no se exprese; lo hace por medio de diferentes sonidos que se asemejan a los aullidos de un lobo y al canto a la tirolesa. Te preguntarás el motivo por el que esta raza prefiere cantar en lugar de ladrar, pues bien esto se debe a la estructura y característica de su garganta y cuerdas vocales, más similares a las de perros primitivos como los dingos y los lobos.
🐶  Por su independencia e inclinación a las travesuras es necesario educar al Basenji para obedecer las órdenes de su dueño. Sin embargo hay que tener en cuenta que, como pierden el interés rápidamente, las sesiones no deberían durar más de diez minutos.